El Síndrome de Hiperestimulación Ovárica en el camino a la maternidad

Los ciclos de reproducción asistida en los que se produce un cuadro de Hiperestimulación Ovárica Contralada, ésta suele ser leve y sin repercusión sobre la paciente.

Hiperestimulacion ovaricaLa finalidad de los ciclos de reproducción asistida, mediante la fertilización in vitro, es incrementar el número de ovocitos (óvulos) a recuperar, mediante una hiperestimulación ovárica controlada con la administración de medicación subcutánea (gonadotrofinas) y, de esta forma, aumentar las posibilidades de embarazo al disponer, habitualmente, de un mayor número de embriones y poder seleccionar el mejor para su transferencia posterior al útero materno.

Los tratamientos actuales de hiperestimulación ovárica controlada pueden emplear una medicación para inducción (provocación) de la ovulación, que es la hcG (Gonadotrofina coriónica humana). Dicha hcG, en determinadas situaciones (pacientes jóvenes, delgadas y ovarios con un elevado número de folículos), es la desencadenante del Síndrome de Hiperestimulación Ovárica (SHO), no existiendo una causa conocida del mismo en el momento actual.

Cuando el SHO es precoz, está mediado por la hcG exógena (administrada con la medicación para inducir la ovulación), mientras que los casos en los que es tardío (posterior a los 10 días desde la administración de la hcG), es debido a la hcG endógena (producida durante la gestación).

Las manifestaciones clínico-analíticas del Síndrome de Hiperestimulación Ovárica aparecen de forma gradual y, en ausencia de gestación, van disminuyendo a partir de 48-72 horas, con una remisión importante con la vuelta de la menstruación.

La severidad del SHO puede ir desde un cuadro leve hasta uno moderado o severo-crítico. Dicho síndrome puede cursar con aumento del tamaño de los ovarios, distensión (hinchazón) del abdomen, incremento de los leucocitos (células de defensa), aumento de la concentración sanguínea (incremento por tanto del riesgo de trombosis), por salida de líquido de los vasos sanguíneos a los tejidos o con formación de edemas en abdomen y tórax. En los casos más graves pueden darse alteraciones en la función renal y hepática, así como hidroelectrolíticas (sodio, potasio), pudiendo aparecer también un síndrome de distrés respiratorio del adulto (dificultad para respirar).

En la mayoría de los ciclos de reproducción asistida, mediante fertilización in vitro, lo que se produce es un cuadro de hiperestimulación ovárica contralada leve sin repercusión sobre la paciente.

El empleo de medicamentos que inducen la ovulación, sin hcG en su composición, ha permitido casi eliminar la aparición del SHO precoz (el mediado por la medicación). Por otra parte, la mejora en la supervivencia de los embriones, con las técnicas de vitrificación actuales, permite congelar los embriones, en aquellos ciclos en los que se prevé una gran respuesta, para su transferencia en un ciclo posterior, lo que nos va a evitar el SHO tardío (provocado por la hcG que se produce durante la gestación).

En conclusión, actualmente el Síndrome de Hiperestimulación Ovárica los avances en medicina y las estrategias previamente mencionadas nos han permitido a los profesionales poder erradicar casi por completo dichas dolencias.

José Mª Martín, Ginecólogo Unidad de Reproducción Asistida Ginemed Valencia

José Mª Martín,
Ginecólogo
Unidad de Reproducción Asistida Ginemed Valencia

 

 

 

 

 

 

 

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