Ser padres con VIH: una realidad

El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) puede considerarse como una de las más graves y trágicas epidemias del siglo XX. Está causado por el virus VIH, afecta a mujeres y hombres y hoy en día sigue siendo contagiado a través de las relaciones sexuales, la sangre y, en ocasiones, de la madre al hijo durante el parto.

Gracias a la investigación y a la mejora de los tratamientos cada vez más personalizados, en unos años el VIH ha pasado a ser una enfermedad crónica y controlable. Este hecho ha permitido que aumente la calidad y la esperanza de vida de las pacientes. Calidad de vida que significa vivir siguiendo el cauce normal de la vida sin que la enfermedad sea una constante cortapisa de nuestro día a día. Esto nos lleva también a que aparezca el deseo de la descendencia.

vih_ginemed_lazo rojoLas parejas serodiscordantes en las que un miembro de la pareja es seropositivo para el virus del SIDA (VIH) y el otro no, debido a su patología, deben mantener relaciones sexuales con protección (preservativo) para evitar de esta forma el contagio de la enfermedad a su cónyuge, por lo que los deseos reproductivos en este tipo de parejas se ven comprometidos.

Así, cuando la pareja desea tener descendencia, dado que la reproducción por vía natural sería imposible sin correr riesgos, debe acudir a un centro de reproducción asistida para poder ser padres.

Si el seropositivo es el hombre, es posible determinar cualitativa y cuantitativamente la presencia de virus en muestras seminales mediante el empleo de técnicas moleculares. Este tipo de técnicas nos informan de la presencia o no de este virus y, por tanto, de la posibilidad de contagio tanto al cónyuge como a la descendencia.

Previa a la determinación de la carga viral en semen,la muestra es sometida a un “doble lavado” que elimina la presencia de virus. Posteriormente, esta muestra se fracciona en dos, una para analizar molecularmente la presencia de virus, mientras que la otra fracción se criopreserva para posterior uso en el tratamiento de reproducción asistida. Si se comprueba que la muestra no presenta partículas de virus, se puede utilizar para conseguir una gestación en la mujer.

Cuando la mujer es la portadora, se podría realizar una inseminación artificial o un ciclo de fecundación in vitro con el eyaculado de la pareja y, una vez embarazada, debería usar antirretrovirales. El parto debe ser por cesárea y no está recomendada la lactancia. Todo esto reduce al 2% la posibilidad de contagio al bebé.

Por tanto, tener hijos sanos a pesar del VIH es posible gracias a los avances científicos.

Publicado en: Obstetricia, Promoción de la salud, Reproducción asistida
3 comentarios sobre “Ser padres con VIH: una realidad
  1. joana dice:

    esse avanço e muito bom

  2. Javier dice:

    Gracias por el artículo. En nuestro caso mi pareja es portadora y mediante fecundación in vitro y tratamiendo de antirretrovirales todo ha ido bien. Lo único que le han tenido que cortar la leche materna y la pequeña sólo puede tomar artificial para evitar posible contagio.

  3. Emy005 dice:

    Me gusto este articulo ya que cuento con un primo que portada el VHI y siempre me ha pedido que averigue si es posible o no tener una hijo ya que el desea mucho me gusta y gracias.

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