La mayoría de los casos de Enfermedad Inflamatoria Pélvica se pueden prevenir con un diagnóstico temprano

_Entre los factores de riesgo se encuentra el no utilizar métodos de barrera en relaciones sexuales

¿Cómo prevenir la enfermedad inflamatoria pélvica?

Se entiende por enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) la inflamación e infección del tracto genital superior en la mujer. Afecta a las trompas de Falopio, ovarios y estructuras adyacentes y comprende una variedad de trastornos inflamatorios tales como endometritis, salpingitis, abscesos tubo-ováricos y pelviperitonitis.

En España, la prevalencia de la forma más severa se estima en 3000 casos anuales.

Los factores de riesgo implicados en la enfermedad son: edad inferior a 25 años, múltiples compañeros sexuales, presencia de enfermedad de transmisión sexual, la no utilización de métodos de barrera y la historia o antecedente previo de EIP.

El mejor tratamiento de la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) es la prevención, la cual parte antes que todo de la profilaxis de las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Existen publicaciones que han comprobado la utilidad de la detección temprana de la infección por Chlamydia mediante la realización de test para el despistaje de la infección y tratamiento, principalmente en adolescentes y jóvenes sexualmente activos con conducta sexual de riesgo. Para ello se han utilizado estudios amplificados de DNA en muestras obtenidas del cérvix, se han logrado realizar diagnósticos y tratamientos tempranos y de esta forma reducir de manera importante la incidencia de EIP. Estas evidencias sugieren que esta posibilidad de diagnóstico temprano y masivo de la infección por Chlamydia pudiera prevenir la mayoría de los casos actuales de EIP.

beautiful-beauty-female-908602Lamentablemente, los test para diagnóstico de Chlamydia son costosos y poco accesibles para su uso masivo, por lo que debemos buscar vías alternativas para el desarrollo del trabajo preventivo, basadas en la educación e información a la población sobre las ETS en general y cómo evitarlas, así como las conductas sexuales de riesgo y promover estilos de vida saludables y el uso sistemático del preservativo entre las y los adolescentes y jóvenes.

 

El enfoque preventivo de la EIP y sus secuelas puede realizarse en tres niveles:

  1. Prevención primaria: incluye evitar la exposición a enfermedades sexualmente transmitidas o la adquisición de infección después de exposición.
  2. Prevención secundaria: una vez adquirida la enfermedad de transmisión sexual, se enfoca hacia la detección de la infección, tratamiento adecuado de la paciente y de su compañero sexual.
  3. Prevención terciaria: orientada a prevenir las secuelas de la infección del tracto genital superior (disfunción tubárica u obstrucción).

 

Pasos esenciales para la prevención de la EIP

  1. Desarrollar una educación sexual efectiva dirigida a evitar las conductas sexuales de riesgo.
  2. Capacitar al personal sanitario para identificar a los jóvenes con comportamiento sexual de riesgo y actuar sobre estos.
  3. Diagnóstico y tratamiento precoz de las ETS y sus parejas sexuales.
  4. Preconizar el uso de los anticonceptivos de barrera y en especial el preservativo masculino.

Por eso, resulta imprescindible formar e informar a la sociedad sobre la importancia de la prevención como el mejor tratamiento de la Enfermedad Pélvica Inflamatoria, haciendo especial hincapié en la adolescencia y la juventud; y así tomar consciencia de que la EIP puede prevenirse mediante algo tan sencillo como el uso de métodos de barrera durante las relaciones sexuales.

ISuero

Dra. Inmaculada Suero, Ginecóloga Unidad de Obstetricia y Ginecología Sevilla

 

 

 

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Publicado en: Ginecologia, Promoción de la salud, Sin categoría

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