Ser madre tras un cáncer de ovario, una realidad

Tratar el cáncer de ovario de forma conservadora en estadios iniciales o con bajo potencial de malignidad permitiría conservar tejido ovárico para ovular cada ciclo o, al menos, conservar el útero para poder tener un embarazo mediante técnicas de reproducción asistida.

Cancer de ovario

Los ovarios son las glándulas sexuales femeninas en las que se producen los óvulos (células reproductoras femeninas) y las hormonas sexuales (estrógenos y progesterona) que regulan el ciclo menstrual de la mujer, estando implicadas también, entre otros procesos, en el embarazo y en el desarrollo mamario.

Las células del ovario pueden presentar un crecimiento no controlado, originando una masa de tejido anormal, sin una función normal, que denominamos tumoración ovárica.

Las tumoraciones ováricas, según su naturaleza, pueden ser: benignas (no cancerosas), que no se extienden a localizaciones fuera del ovario; y malignas (cancerosas) o con baja malignidad (bajo potencial canceroso), pudiéndose extender (metastatizar) a otros lugares del organismo.

No se sabe la causa del cáncer de ovario, pudiendo haber factores que incrementen el riesgo de aparición como: mutaciones genéticas hereditarias (BRCA1, BRAC2, Síndrome Lynch), antecedentes familiares de cáncer de ovario de primer grado, edad superior o igual a 50-60 años, tratamiento hormonal con estrógenos a altas dosis y por un tiempo prolongado, así como el inicio de los periodos menstruales antes de los 12 años o la retirada de las mismas a partir de los 55 años.

Según el tipo de célula que los conforma, los tumores ováricos se pueden clasificar en:

  • Epiteliales: Provienen de células de la cubierta externa del ovario. Son los más frecuentes (90%).
  • Germinales: Proceden de las células que dan lugar a los óvulos. Son mucho menos frecuentes (6%).
  • Estromales: Se originan de las células que forman la estructura del ovario y producen las hormonas sexuales (estrógenos y progesterona). Son las más infrecuentes (4%).

Habitualmente, el cáncer de ovario no suele dar sintomatología en sus estadios iniciales y, en estadios más avanzados, los síntomas son bastante inespecíficos: pérdida de peso, malestar o hinchazón abdominal o pélvico, estreñimiento, saciedad rápida con la ingesta o micción frecuente; por lo que el diagnóstico y el tratamiento del mismo se retrasa con frecuencia y esto empeora la supervivencia de las pacientes al extenderse (metástasis) a otras localizaciones del organismo.

Para el tratamiento del cáncer de ovario se suelen emplear la cirugía y añadir posteriormente la quimioterapia, la cual tiene efectos dañinos para la fertilidad de las pacientes.

En estadios iniciales o en aquellos con bajo potencial de malignidad, el cáncer de ovario se podría tratar de forma conservadora con la finalidad de poder conservar la fertilidad de la paciente.

El tratamiento conservador consistiría en resecar la totalidad del tumor (tumorectomía) o la extirpación del ovario (ovariectomía) para, a continuación, cumplir los deseos de gestación a la mayor brevedad y posteriormente, si es preciso, realizar el tratamiento quirúrgico completo más quimioterapia si fuera necesaria.

Los requisitos generales que debe reunir el cáncer de ovario para su posible tratamiento conservador, en pacientes jóvenes con deseo de fertilidad, serían: tumores limitados habitualmente a un ovario (estadio IA), con cápsula intacta, bien diferenciados (G1), con líquido ascítico o con lavado peritoneal negativos, con clasificación quirúrgica adecuada y seguimiento cuidadoso.

En estos casos, con tratamiento conservador, la paciente será informada de la posibilidad de recidivas y deberá firmar el correspondiente consentimiento informado.

El tratamiento conservador permite conservar el tejido ovárico para ovular cada ciclo o, al menos, conservar el útero para que, a través de técnicas de reproducción asistida, poder tener una gestación.

A su vez es posible recurrir a las técnicas de preservación de la fertilidad mediante la vitrificación (congelación ultrarrápida) de los ovocitos, al pequeño porcentaje (10-15%) de mujeres en edad reproductiva con cáncer de ovario en estadio inicial, y que cumplan con los requisitos previamente comentados.

José Mª Martín, Ginecólogo Unidad de Reproducción Asistida Ginemed Valencia

José Mª Martín,
Ginecólogo
Unidad de Reproducción Asistida Ginemed Valencia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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