Los hijos de mañana, con los óvulos de hoy.

A lo largo de la historia de la humanidad, las personas han presenciado acontecimientos que han supuesto un antes y un después en la sociedad. Sin embargo, por tratarse de hitos contemporáneos a nuestros días, a menudo pueden pasar desapercibidos.

Sucedió así con la llegada de la agricultura, que hizo posible que las sociedades dejaran de ser nómadas y pasaran a ser sedentarias, que aparecieran excedentes (origen a la propiedad privada) y con ello, que se pudiera dedicar una parte de la sociedad a otras actividades, entre ellas la cultura.

Un paso tan importante – y seguro tan poco apreciado en su momento- y que fue el germen que hizo posible un modelo de sociedad que aún perdura.

En otro orden de cosas, y salvando las distancias, las mujeres de mi generación han visto una de las revoluciones sociales más importantes de la humanidad: la píldora anticonceptiva como llegada de la sexualidad liberada de la función reproductiva.

Y si bien es verdad que desde tiempos de la Antigüedad se conocen métodos anticonceptivos, no es hasta la llegada de la píldora cuando la mujer logra claramente separar el sexo de la reproducción.

Un hito, que trajo consigo grandes cambios sociales contribuyendo a la liberación de la mujer, con el consiguiente cambio de roles, de estructura familiar y incorporación de la mujer a la vida laboral.

Pero este gran paso también ocasionó inconvenientes y en el campo de la reproducción que es donde yo me muevo, hemos visto como en una sola generación la maternidad ha pasado de la década de los 20 años a la de los 30, estando aún en continuo aumento la edad del primer hijo, que ya en España ronda los 33 años.

Con todo, quiero decir que la sociedad en la que vivimos ha abocado a la mujer a retrasar la maternidad considerablemente, con los consiguientes riesgos que ello entraña para la fertilidad, ya que desde los 25 a los 35 años, las mujeres han perdido la mitad de su fertilidad, y desde entonces se vuelve a reducir cada vez más rápido: la mitad se da luego en solo 5 años, de los 35 a los 40 años y perdemos otro 50% a los 42 y otro 50 % a los 43años.

Y ante esto ¿Qué podemos hacer? Lo quiero hoy contar es que la ciencia hace posible que las mujeres puedan preservar su fertilidad mediante la vitrificación –una técnica especial de congelación- de óvulos.

No voy a hablar de la técnica, la seguridad o los excelentes resultados, voy a hablar del avance social y personal que esto supone.

Porque primero liberamos a la mujer del sexo reproductivo, y ahora, estamos ante la liberación de la mujer de la reproducción -limitada a una determinada edad- para abrirle las puertas de la reproducción deseada.

Esta técnica, permite que una mujer guarde sus óvulos durante la década de los 20 (la mas fértil) para usarlos en la década de los 30 o de los 40 años -cuando la mujer está más preparada para una maternidad deseada-. Y liberarla además de la reproducción sexual, pues la formación del embrión se realizará sin actividad sexual, y por tanto sin la necesidad de la participación directa en este acto de un hombre.

Quizás aún es pronto para que nos demos cuenta de lo que va a suponer este cambio en nuestra sociedad, pues cuando uno está inmerso en el proceso no se da cuenta de la importancia que puede tener, pero quiero desde estas líneas dejar un motivo de reflexión para nuestra sociedad y que nos demos cuenta de cómo estos avances médico-científicos son los pilares sobre los que se edificarán muy posiblemente un nuevo modelo social.

Dr. Pascual Sánchez Martín.

Director médico de Ginemed.

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2 comentarios sobre “Los hijos de mañana, con los óvulos de hoy.
  1. aesop dice:

    Me parece muy interesante el articulo, sobretodo el analisis social de la maternidad a lo largo de los tiempos, pero no me gusta un futuro de maternidad a la carta, nos estamos avocando a unos procesos mas artificiales¡¡ desde nuestra asociación abogamos por que las mujeres intenten ser madres a unas edades más tempranas que es cuando más facil y mejor calidad de ovulos tienen, si una mujer sin problemas hormonales le va a costar tener hijos con 35 a nosotras nos costaria el doble¡¡ tenemos que saber que hoy en dia tenemos tecnicas efectivas para ésto, pero a mi juicio siempre hay que intentarlo primero lo más natural posible.

  2. Carmen dice:

    Cuando yo era más joven, no existía eso de poder preservar tus óvulos para más adelante, claro que tampoco me imaginaba que hasta ahora no me iba a decidir a tener un hijo. Si educamos bien a nuestr@s hij@s en estos temas, tendrán una capacidad de decisión sobre la maternidad mucho mejor.

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