¿Por qué la ecografía morfológica es la más importante en el control del embarazo?

La sensibilidad media de la ecografía morfológica, que debe realizarse entre las semanas 20 y 22 de gestación, está en torno al 80%.

EcografiaSi bien es cierto que las ecografías forman parte de las pruebas diagnósticas no invasivas que la mujer ha de realizarse durante la gestación, de todas ellas, la más importante es la ecografía morfológica. Se realiza entre las semanas 20 y 22 de gestación, y permite detectar posibles alteraciones en la anatomía fetal y los anejos que forman parte del embarazo: líquido amniótico, placenta, etc.

Consta de varias partes:

  1. Se realiza un examen minucioso de todas las partes fetales, para excluir determinadas malformaciones que pudiesen estar asociadas a patologías predeterminadas, como las cromosomopatías.
  2. Se comprueba que el crecimiento fetal es acorde a las semanas de gestación, realizando una biometría, tamaño de las partes fetales y su proporción.
  3. Se valora si el flujo sanguíneo aportado por la madre es el correcto.
  4. Se realiza una valoración del líquido amniótico, la placenta y el cordón umbilical.

Se trata de una ecografía realizada normalmente por vía abdominal, que no requiere de ninguna preparación especial y cuya duración suele ser de unos 20 minutos, siempre que la transmisión materna o la postura fetal ayuden a la adecuada visión del feto. De no ser así, la duración puede ser mayor.

Por otro lado, se trata de una prueba que no conlleva ningún riesgo ni para la madre ni para el bebé, un hecho respaldado por los datos recabados durante 30 años. Tanto es así que se puede repetir las veces que sea necesaria, por lo que se trata de un examen no invasivo que identifica las posibles malformaciones fetales, tanto graves como leves, y cuya precisión diagnóstica dependerá del personal y del tipo de anomalía que se detecte.

El Eurofetus Study (estudio a nivel europeo) ha demostrado que la capacidad diagnóstica se aproxima al 88,3 % en malformaciones del sistema nervioso, 84% en las del sistema urinario y 38-40% las relacionadas con el corazón y grandes vasos. Si el resultado del examen indica posibles complicaciones, se procederá a ecografías más específicas (como una neurosonografía o una ecocardiografía fetal) o a una técnica invasiva, como puede ser la amniocentesis.

Asimismo, y si la posición del feto lo permite y los padres desean saberlo, gracias a esta prueba también se podrá conocer o confirmar el sexo fetal.

Actualmente, y gracias a la calidad de los equipos ecográficos y la formación de los ecografistas en la visión de imágenes, la tasa de detección de anomalías en Ginemed ronda el 80%.

Ginecóloga Responsable de la Unidad de Ecografía y Diagnóstico Prenatal de Ginemed Sevilla

Ginecóloga
Responsable de la Unidad de Ecografía y Diagnóstico Prenatal de Ginemed Sevilla

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Publicado en: Obstetricia

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